¿Qué eres tú?
De pequeña quería ser médico, siempre quise ser médico, lo tenía clarísimo, sacaba buenas notas, no suspendía casi ningún examen, un 6 era una mancha en mi autoestima…hasta que llegué a Selectividad (esto os habla de mi edad) …suspendí la primera vez y creo que fue el primer gran drama de mi vida: la primera crisis… Recuerdo volver en el autobús a casa de ver las notas, apretando mandíbula para no llorar delante de la gente, entrar corriendo a casa y echarme a la cama a llorar durante horas. Me sentí inútil, incapaz, y todos los adjetivos que se te ocurran referentes a la valía de una persona. Estuve un año preparándome para volver a presentarme, un año estudiando en una academia oscura, de la que casi no tengo recuerdos. Me presenté una segunda vez, y aunque aprobé, la nota no me dio para entrar en la facultad.
Entonces, mi madre, me dio luz en esa tormenta, me apoyó, me cuidó, me dio todos los abrazos del mundo para reconstruirme y no me dejó estudiar lo primero que pillé porque sabía que esa decisión era desde la imagen que tenía de mi misma en aquel momento.
Decidí estudiar Psicología entonces, con negociaciones, Salamanca no. Creo que tenían miedo a que no quisiera venir a casa, a que me perdiera entre tanta fiesta… así que fui al País Vasco, y tuve la vida de estudiante, pero también mi primer trabajo, mi mantener la beca bajo cualquier circunstancia porque si no, no se podía estudiar fuera, y mil aprendizajes más que me dio San Sebastián.
Acabé la carrera, hice prácticas, trabaje con servicios sociales y después por caminos de la vida monte una guardería…cuanto aprendí… no volvería a hacerlo nunca… mi madre murió de repente, y yo me perdí en el bofetón de hacerse adulta con las ostias de la vida.
En ese caos, llegué a mi negocio que me ha acompañado los últimos 17 años, a cambiar los hábitos nutricionales de las personas, a generar equipo, a cambiar mi mente…un negocio de marketing cultive demasiado avanzado para las cabezas de muchos de nosotros…. Y este negocio ha sido mi escuela de vida. He aprendido tanto, me enfrentó a modos de vivir que ahora no quiero, a cambiar mi mentalidad, los comienzos de mi desarrollo personal fueron gracias a este viaje …pero en este viaje también minusvalore lo que había logrado antes, mi carrera, mis estudios, los esfuerzos hechos por mis padres, los míos….
Por la pandemia, por el cansancio acumulado, por no cumplir con las expectativas que tenia de mí misma, por crisis personal … empecé a hacerme preguntas distintas, de lo que quería, de cómo quería que fuera mi vida, de que quería aportar, de que cosas me daban felicidad, de las partes creativas que no estaba atendiendo, de los planes en los que me había subido y no eran míos… y llego la CRISIS….
Comencé bailar más, a prestar atención al escribir, a decorar, a las plantas que me llenan el corazón, a abrirme a aprender de cine, a mostrar otras partes de mí en redes sociales… a recuperar mi título de Psicología, que lo había tirado a la basura en un ataque de certeza, de ego, o de estupidez humana, llámalo x.
Eché a andar a gatas más bien, a pesar de los miedos cambiar de actividad, compatibilizar, pero con la mayoría de energía en aquello a lo que dediqué 5 años de mi vida y muchas ilusiones. Y en eso estamos, con mil dudas, y como diría Benedetti a veces como pobre colina y a veces como montaña de cumbres repetidas.
Ana y para que me cuentas esto?
Por si tienes miedo a cambiar. Por si te creíste que tienes que ser solo una cosa, por si te compraste el rollo de la especialización y el de que la energía se dispersa (que cierto es, pero tb se expande cuando eres creativo y haces cosas que te gustan).
Por si tienes miedo a hacer cosas diferentes y tienes unas cuantas espinitas dentro. Por si tienes miedo a renunciar a algo porque llevas mucho tiempo haciéndolo y es para «lo único» que crees que sirves.
Por si estas estancad@ en un trabajo que te da menos de lo que te pide y te quita más de lo que te ofrece( y no hablo sólo de dinero). Por si solo lo haces por dinero y necesitas que llegue el viernes para respirar.
Te lo cuento para que atiendas tus otras partes, para que sientas que puedes hacer mas de una cosa, para que puedas bailar y ser contable, o escribir y ser matemático… para que te atrevas a reconocerte a ti misma todo eso que quieres ser y hacer.
Y tu ¿en que eres buena? ¿Sabes ya que no eres solo una cosa?
Yo sigo mi camino
Ayudo a personas a cambiar sus hábitos nutricionales como una parte más del cambio, porque somos 360, las consultas individuales de psicología me dan años de vida, hablar de la muerte en talleres me da energía vital, trato de atender mis otras partes, de cuidar la belleza, de bailar, de estar en contacto con lo que me importa…
Porque la vida es adaptación, es permitirnos cambiar el rumbo, es ajustar velas, es ser flexibles para no romper, es bajar la marcha si llega un cachorro a vuestra vida, es cambiar temporalmente medias por chándal con agujeros de mordeduras de perrete, es disfrutar del camino.
La locura es creer que todos tenemos que hacer el resto de la vida lo mismo.
La locura es pensar que nuestras neuronas no generan caminos nuevos
Que no podemos aprender cosas, que no podemos desdecirnos y explorar nuevos caminos
Hace falta un poco de valor y de fe
Yo sigo mi camino …hay proyectos que haré que no se que existen todavía, viene un proyecto precioso con la asociación del sueño de mi mejor amiga, vienen cosas inimaginables todavía, seguro.
En mi cabeza de fondo el querer hacer camisetas con mensajes importantes sin empeñar dos riñones y un ojo, por ejemplo, y tote bags… veremos si sucede… en mi cabeza un YouTube que aun no fue, la experiencia de un podcast y más…
Lo primero permito a mi cabeza y mi ilusión que lo creen… luego veremos….
¿Y tú? Te atreves a ser muchas personas en ti?

Mientras te leía, miraba mi camino recorrido, a vista de dron. ¡Tantas malas decisiones!, el castigo que me impuse por haberlas tomado y el peso de las consecuencias de ese castigo. Es como una cárcel y ahora estoy con un manojo de llaves en las manos sin saber cuál es la que abre.
Quiero pensar que esta revoltura que tengo por dentro va a derivar en que encuentre esa llave.
Espero que si, pero recuerda que a veces es la ultima llave la que abre la puerta.. tener la paciencia para probar con un montón y que no abran… el camino…besos